sábado, 6 de marzo de 2010

Capilla de Ntra. Sra. de la Soledad en cuaresma.

Así luce nuestra Señora en este tiempo de preparación y conversión que supone la cuaresma en este año 2010. Se puede observar de un tiempo a esta parte que el altar ha sufrido una óptima transformación, pasando de un austero y sencillo predominino del blanco a una reestructuración cubriendo la parte inferior donde se coloca el antipendio con unos paneles de diseño clásico y elegante así como pinturas de color marrón claro y texturas marmóreas.


La Virgen está vestida para la ocasión con una elegante saya de damasco y encajes negros así como un tocado de color blanco crudo, luciendo a su vez, un halo de estrellas distinto al acostumbrado, realizado por el malagueño D. Adán Jaime para el culto en la capilla, estrenándose el pasado Miércoles de cenizas.


jueves, 18 de febrero de 2010

Cabildo General Ordinario de Cultos y Salida Procesional 2010


CABILDO GENERAL ORDINARIO DE CULTOS Y SALUDA PROCESIONAL

Viernes 19 de Febrero: Primera convocatoria a las 20:15 H y en segunda a las 20:30 H en los salones de la antigua JUFRA en el Convento de San Francisco.

ORDEN DEL DÍA

1 - Oración.
2 - Lectura y aprobación si procede del acta anterior.
3 - Actos y cultos Cuaresmales y de Semana Santa.
4 - Organización de la Estación de Penitencia.
5 - Estado General de Cuentas.
6 - Información sobre nuevos enseres y diversos temas.
7 - Propuestas y sugerencias.

martes, 16 de febrero de 2010

Programa de cultos cuaresmales 2010

CULTOS PARROQUIALES DE CUARESMA EN LA IGLESIA DE SANTIAGO DEL CONVENTO DE SAN FRANCISCO.

Miércoles de ceniza

Miércoles 17 de Febrero: Misa de imposición de las cenizas a las 19:00 H

Triduo franciscano de cuaresma

Viernes 12 de Marzo: Misa a las 19:00 H y posterior Via Crucis a las 19:30 H
Sábado 13 de Marzo: Misa a las 19:00 H
Domingo 14 de Marzo: Misa a las 11:00 H

Domingo de Ramos

Domingo 28 de Marzo: Misa de bendición de Palmas a las 11:00 H

Santos Oficios del triduo Pascual

Jueves Santo

Jueves Santo 1 de Abril: Misa de institución de la eucaristía a las 17:00 H

Viernes Santo

Viernes Santo 2 de Abril: Muerte del Señor y adoración de la cruz a las 17:00 H

Vigilia Pascual

Sábado Santo 3 de Abril: Vigilia Pascual de Resurrección a las 23:00 H

CULTOS Y ACTOS CUARESMALES DE LA COFRADÍA DE LA SOLEDAD EN LA IGLESIA DE SANTIAGO DEL CONVENTO DE SAN FRANCISCO.

Tallas de horquillería y reparto de túnicas de Mandas en los salones de la antigua JUFRA del convento de San Francisco.

Viernes 5 de Marzo desde las 19:00 H hasta las 22:00 H ( copa de horquillería a las 22:00 H)
Sábado 6 de Marzo desde las 19:00 H hasta las 21:00 H

Bendición y Presentación de la Bandera Recital de Música del Renacimiento (Siglo XVI)

Viernes de Dolores 26 de Marzo a las 21:30 H (Tras el Via Crucis de dicho día)

Día de San José

Viernes 19 de Marzo: Eucaristía en honor a San José a las 19:00 H y Via Crucis a las 19:45 H (Toma de hábito e imposición del escapulario a los nuevos hermanos)

Función Principal de Ntra. Sra. de la Soledad

Domingo de Pasión 21 de Marzo: Septenario de los Dolores de la Virgen y Misa Mayor a las 19:00 H

Eucaristía y Via Crucis del Viernes de Dolores

Viernes de Dolores 26 de Marzo: Misa a las 19:00 H y Via Crucis por las calles de la feligresía con el Stmo. Cristo de la Salud a las 20:00 H

Traslado y arreglo del trono

Lunes Santo 29 de Marzo: Traslado del trono a las 16:30 H (Desde la nave museo) y arreglo para la procesión de la madrugada del Sábado Santo a las 17:00 H (En la Iglesia de Santiago del convento de San Francisco)

Viernes Santo

Viernes Santo 2 de Abril: Representación del entierro de Cristo y entrega de los símbolos de la muerte del Señor con la cofradía del Santo Sepulcro a las 21:45 H (en el atrio de la iglesia de San Juan Bautista)

Sábado Santo

Sábado Santo 3 de Abril: Oración penitencial del Oficio de Tinieblas anterior a la salida procesional a las 0:20 (permaneciendo el acceso de los hermanos al convento desde las 23:30 H hasta las 0:15 H)

Estación de penitencia

Madrugada del Sábado Santo 3 de Abril: Estación penitencial desde la iglesia de santiago del convento franciscano a las 0:45 H

Pésame a la Virgen

Tarde del Sábado Santo 3 de Abril: Pésame a la Santísima Virgen a las 18:00 H

viernes, 8 de enero de 2010

Fragmentos relativos a la Soledad en algunos pregones.

Pregón 2006: D. José Humberto García del Corral

Las luces se apagan y asistimos al dolor que la “Soledad” de una madre padece, al ver cómo se va de su lado, para siempre, el hijo que adora. Sus hermanos, con sus rezos y plegarias, la intentan reconfortar del helor que siente su corazón partido por un puñal, que no ha conseguido quitarle la vida y sí hundirla en un profundo dolor, emblema de esta hermandad.

La puerta y los arcos de la Iglesia de San Francisco la arropan en su salida. Se nos presenta de forma humilde acompañada de sus hermanos vestidos con ropajes franciscanos negros, como en un recordatorio de aquellos franciscanos que fueron probablemente, los que motivaran hace siglos esta expresión pública de Fe, la Muy Antigua e Ilustre Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad de San José del Carmen (Servitas)

Siempre en pos de Cristo en su Sepulcro, por las calles de nuestro pueblo. Son tantas las lágrimas que brotan de esos tus tristes ojos que me pregunto, (+) Madre mía, si ese rostro será capaz de volver a sonreír.

Es ya madrugada del Sábado Santo y la Virgen se queda sola en nuestras calles, con la única compañía de sus fieles y el leve toque de un tambor , iluminada tan solo en su recorrido por los cirios y velas que estos portan, en muestra indudable de duelo por Cristo nuestro Señor. ¡¡Virgen de la Soledad, no llores. Jamás te dejaremos sola.!!

Este es un momento muy intenso para el que se encuentra ante vosotros en esta tribuna, que hoy me habéis otorgado, para transmitiros mis humildes palabras de Fe y cariño hacia nuestros Sagrados Titulares.

Pregón 2007: D. José Ruíz Núñez

Decimoséptima estación.

La noche avanza lentamente. La madrugada se presenta ante nosotros en la plaza de San Francisco, un marco sobrecogedor. La fachada principal del templo, iluminada suavemente por centenares de velas de promesas, dispuestas a iniciar su camino, vibran con la suave brisa de la noche. La multitud, en silencio, espera la salida de la Virgen de la Soledad, paradigma de contradicción, Soledad acompañada. No estás tan sola Madre.

Arriba, en el negro y oscuro cielo, la luna, generosa, plena y luminosa, no quiere perderse ni un solo instante de tan singular momento. En medio, entre corazones rojos de escapularios, abriéndose las puertas del Templo, surge, como de la nada, la Señora de la Soledad, la Reina de los solitarios, de los tristes y afligidos. La Madre que llora desconsolada la muerte de su Hijo amado, la Madre que debe dar sepultura al fruto de su vientre. ¡Que drama para una Madre!

Los rezos entrecortados de las voces de la noche se suceden como anónima, pero omnipresente letanía.

“Acuérdate de la hora
en que te nombró Jesús,
mi Madre y mi protectora,
en el árbol de la Cruz”.

Lentamente, y con el fondo de oración, se abre camino el solitario cortejo entre la multitud. La cara de María, suavemente iluminada por una celestial corona de fulgurantes estrellas, nos transmite la tragedia ocurrida. Jesús yace en el sepulcro, y ella queda sola, plena y eternamente sola, en la más solitaria Soledad. Tres ángeles a los pies de María con el cabello mecido por la brisa del amanecer intentan paliar la pena de esta mujer.
Los Misterios del Rosario se suceden, las plegarias salen de nuestros labios como bálsamos reparadores.

“Sálvame Virgen María,
óyeme, te imploro con fe.
Mi corazón en Ti confía,
Virgen María sálvame”.

La noche se encamina a su fin, poco a poco, las tintineantes llamas de las promesas se van apagando, el cortejo se va perdiendo en la oscuridad del Templo, los fieles, acongojados y cansados, abandonan la plaza, los hermanos dejan el sobrio trono en el suelo, las estrellas fulgurantes dejan de lucir y un silencio escalofriante se adueña de la escena. Nuestros corazones quedan contigo Madre para acompañarte en tu gran Soledad.

Pregón 2008: D. Diego Ignacio Ramos Villaspesa

Llevo días sin escribir. Numerosos problemas personales me
distraen. Por eso, os decía hace un momento que “no se escribe cuando se
puede, sino cuando tu corazón quiere”.

Una noche cualquiera, el desasosiego me embarga y me desvelo. Tu
imagen llena mis sentidos y entonces me digo: “Este es el momento de
decirte algunas “cosillas”, Virgen de la Soledad.”

Por lo pronto ¡qué diferencia! Mi soledad es humana; la tuya, divina:
no me están saliendo las cosas bien, siento que me falta el apoyo de
conocidos y amigos y…, me revelo… Pero a Ti, Madre mía te falta nada
menos que tu Hijo, el Hijo de Dios.

Este pensamiento me alivia, me tranquiliza, porque ¿cómo se pueden
comparar ambas soledades?

Hago una pausa, respiro hondo, el silencio de la noche retumba en
mis oídos y entonces me digo: “¡Que gran error!” El egoísmo personal no
me ha dejado ver que:

-Soledad es la del niño abandonado.
-Soledad es la de las miles de personas que mueren en “soledad”,
porque no tienen quienes les acompañen.
-Y, sobre todo, soledad es la tuya, la de la Madre del Salvador que ha
visto morir a su Hijo.

Tuve que esperar algunos años para verte por las calles de Vélez,
puesto que mis padres se resistían a dejarme deambular tan tarde por ese
entramado de recorrido que se iba oscureciendo a tú paso.
No recuerdo la fecha pero si el lugar: la calle de S. Francisco. Por lo
pronto una interminable hilera de penitentes sin capirote me comenzó a
llamar la atención; luego, al notar que las luces se iban apagando, sentí
algo de miedo, y todo ello envuelto por una letanía de padrenuestros y
avemarías que me encogían el corazón.

Por fin, al fondo y en la penumbra Tú, la suprema Soledad, en un
pequeño trono de madera llevado sólo por doce o catorce horquilleros.
No salía de mi asombro: ni música, ni estandartes, ni enseres, ni
cetros: la calle se llenaba con el sonido de un tambor ronco, Tú y, sobre
todo, Tu soledad. De nuevo el contraste: el mismo pueblo, la misma fe pero que tiene
la grandeza de manifestarla de dos formas diferentes; tan válidas, tan
profundas y tan sentidas una como otra.

En Vélez la grandiosidad del Jueves Santo no chirría con la
sobriedad de la madrugada del Sábado de Gloria. Difícil de entender…,
para otros. Para nosotros…, no, porque sabemos que en ese momento vas arrastrando junto a ti a todo un pueblo, ayudándote a encontrar a Tú Hijo todavía muerto, pero sabiendo, que resucitaría y entonces esa oscuridad que te envuelve se iba a convertir en Luz de Salvación.

Bendita seas, Madre de la Soledad, porque esta noche plagada de
problemas personales, has sabido trasmitirme que hay muchos caminos que recorrer, muchas vidas que vivir, que donde menos te lo esperas, se encuentra la esperanza de un mundo mejor.
El sueño casi me vence y entonces recuerdo una coplilla que me
ayuda a retirarme a descansar:

Tú, Soledad, en mi cuarto, eres mi mejor compañera.
Estás en la noche conmigo, y amaneces a mi vera.
Si me duermo, te adormeces, me desvelo y te desvelas.
Eres la que sabe de mis sueños, eres la que mejor me aconseja.

Pregón 2009: D. Antonio Manuel Garrido Moraga

Sola, sobre el severo carrete, sola, tres ángeles portan el escapulario del rojo
corazón, la medalla y la corona de espinas, no son angelitos juguetones, se han detenido
para llorar y acompañarte, Virgen de la Soledad, como sonámbula vagas por las
calles de Vélez y todos queremos acompañarte sin hacer ruido, silencio. Son siglos
en este camino que no lleva a ninguna parte, sólo al laberinto del dolor, a la suprema
angustia. Avanzas rasgando la seda de la madrugada, quebrando los sueños del terciopelo
en las amargas estancias del recuerdo y de la memoria. Soledad, tres sílabas
en la desolación de la quimera.

En la tradición secular de la Semana Santa es la Virgen en la soledad de su abandono, en la locura de su paso vacilante después de dejar a Jesús en el sepulcro, el último acto de la conmemoración.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Feliz natividad del Señor


"Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre;
y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue. En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche.
De pronto, se les apareció el Angel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor,
pero el Angel les dijo: «No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo:

Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor.
Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre».
Y junto con el Angel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:

¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él».
Después que los ángeles volvieron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos a Belén, y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha anunciado».
Fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre.
Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño,
y todos los que los escuchaban quedaron admirados de que decían los pastores.
Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón.
Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido."

Lucas2/6-20

El blogger de la cofradía de la soledad os desea a todos una feliz natividad de nuestro Señor. Que Cristo nazca cada día en nuestros corazones y seamos luz en las tinieblas del corazón que no ve amor.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Oración de Navidad franciscana


"Aclamad a Dios, nuestra fuerza (Sal 80, 2),
Señor Dios vivo y verdadero, con gritos de júbilo;
porque el Señor es sublime y terrible, emperador de toda la tierra (Sal 46, 2-3).

Porque el Santísimo Padre del cielo, nuestro rey desde siempre (Ver Sal 72, 13),
envió a su amado Hijo desde lo alto y nació de la bienaventurada Virgen Santa María.

Él me invocará: "Tú eres mi Padre"; y yo lo nombraré mi primogénito,
excelso entre los reyes de la tierra (Sal 88, 27-28) .

De día el Señor me hará misericordia,
de noche cantaré la alabanza del Dios de mi vida (Sal 41, 9).

Este es el día en que actuó el Señor;
sea nuestra alegría y nuestro gozo (Sal 117, 24).

Porque se nos ha dado un niño santo y amado,
y nació por nosotros (Is 9, 5) fuera de casa,
y fue colocado en un pesebre, porque no había sitio en la posada (Lc 2, 7).

Gloria al Señor Dios en las alturas,
y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad (Ver Lc 2, 14).

Alégrese el cielo y goce la tierra, retumbe el mar y cuanto contiene;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos (Sal 95, 11-12).

Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor toda la tierra (Sal 95, 1).
Porque grande es el Señor, y muy digno de alabanza,
terrible sobre todos los dioses (Sal 95, 4).

Familias de los pueblos, aclamad al Señor, aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor (Sal 95, 7-8).

Tomad vuestros cuerpos y cargad con su santa cruz,
y seguid hasta el fin sus santísimos preceptos (Ver Rm 12, 1; Lc 14, 27; 1Pe 2, 21).

jueves, 5 de noviembre de 2009

Rosario y misa de difuntos

La cofradía de la Soledad ofrecerá en sufragio por todos los hermanos difuntos culto solemne en este mes de Noviembre dedicado a los familiares y amigos que partieron hacia la gloria de Dios.

Y para ello, el Sábado 14 de este mes de Noviembre en la iglesia del Convento de San Francisco, la cofradía dará comienzo a dicho culto con la oración del Santo Rosario a las 19:30 h. Al término del mismo, se iniciará la misa funeral con la que se honrarán especialmente a aquellos hermanos que abandonaron este mundo recientemente y que ya no están entre nosotros.

Que Nuestro Señor Jesucristo por mediación de Nuestra Santísima y Amantísima Madre guarde todas aquellas almas para que encuentren el eterno descanso. Que así sea.